Pincelando el otoño

2 12 2008

Un pasillo oscuro flanqueado por personas sentadas en asientos iguales. La puerta, adornada por el escudo de la playa y la palmera. Murmullos que suben de tono de vez en cuando, aguardando el papel. Un dichoso papel deseado por aquellos nómadas obligados de todo el mundo. Al lado, otra gran habitación, pero esta vez mucho más iluminada. Fotos de coches antiguos y playas adornan las estanterías. Es la puerta más fácil. La más aburrida, la más falsa. Lo bueno es que el ambiente es el mismo. La sonrisa, la melodía del canto hablado. La catársis de otro lugar dentro de ese edificio de una calle gris y tempestuosa de Madrid.

… Dos, Tres… cha cha chá…

Por otro lado, una sala a oscuras. Sillas y mesas; teteras y tazas sobre ellas. Una pantalla al fondo. Ella no sabe que está siendo observada por dos espectadores situados detrás. Su suave pelo se desliza por una fuerza etérea detrás de la silla, ondeando el mar. Parece movido por la música que sale de sus dedos cada vez que da un concierto. De sus dedos y del mástil del ingravitto  violín.

Kunming.La ciudad de la eterna primavera
Kunming.La ciudad de la eterna primavera

Una noche antes… El vestido rojo aullaba a través de las vertiginosas notas dedicadas a la luna. El piano en el casino. El público y los otros espectadores que deberían estar allí y no lo hicieron.

Otro día… una situación parecida tomó forma en las profundidades de una antigua bodega. Entre tinajas, un cantautor personal y personificado, se dirigía a su pequeño público. Guitarra, armónica, canciones de antes, de él… Sueña con ir al Woodstock del ’69… y de ahí al paisaje blanco desde las pequeñas gotas que inician esta bella sensación.
Esos días mezclados con las historias que entran cada día por la puerta, las caras, los problemas, las necesidades… las voces, las miradas y las maneras frente al desconocido.
Estos… son los días previos a Cuba. En mi corto pero frío invierno entre la Mancha y Madrid.




Vuelta a Cuba

19 11 2008

Regreso al lugar donde quedan los sueños. Una isla a la que echo de menos desde el primer instante en que despegó el avión y el pequeño aeropuerto de José Martí quedó abajo en pequeñito desde las alturas. Añoro su bienvenida, ese calor pegajoso que te atrapa desde las pasarelas del avión; suspirar en el Malecón, de día y de noche; pasear por las avenidas de casas coloniales con sabor a salsa y que suene a ron. Revolución y utopía.

Pudong. Shanghai

Pudong. Shanghai

Y sueño. Cada noche sueño con volver a la plaza de la Revolución de Santa Clara, observar el yunque de Baracoa, volver a las librerías de Guantánamo o la plaza Céspedes de Santiago de Cuba… A levantar el puño y sentirme libre.

Bueno, pues después de cuatro años y medio, puedo decir que vuelvo. Dentro de tan solo dos meses, esta nómada eterna, vuelve a hacer las maletas y pone rumbo al Caribe.

Vértigo

¿Quién me iba a decir a mí, en aquel pequeño cineforum de las afueras de La Habana, cuando me hablaron por primera vez de la Escuela de Cine de San Antonio de Baños, que yo algún día estudiaría allí? Nos comentaron, en una de nuestras múltiples visitas institucionales con la ONG SodePaz, que ese corto que estabamos viendo lo habían rodado allí, en la que es la segunda mejor escuela de cine del mundo. Nos sorprendió gratamente… ¿es que eso no está reconocido?

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Con el tiempo te das cuenta que no, que Cuba nunca será un buen ejemplo de nada más allá de sus fronteras. Pero para mí, siempre fue un horizonte. Estudiaba primer curso de periodismo, y siempre había querido sentirme libre dentro de mi profesión, creando, mediante documentales y reportajes audiovisuales.

Yangshuo

Yangshuo

 A principios de este año decidí participar en el Certamen de Jóvenes Artistas de Castilla La Mancha, y presenté algunas fotos sobre China que había hecho durante mi viaje en el verano de 2006. (Adjuntadas en este post). Al participar, tenía la posibilidad de presentar un proyecto de formación artística que si les parecía oportuno, me becarían. Con pocas esperanzas, ciertamente, presenté mis fotos y mi proyecto para poder estudiar en la EICTV.

Por cuestiones que ahora no importan, no pude presentarme a las pruebas para estudiar el curso completo. Aún así, me becaron el proyecto pocos meses después, y fue entonces cuando comenzó mi aventura cubana.

Desde junio sé que me aceptaron para estudiar dos cursos de dos meses para febrero del 2009: Realización de Documentales y Realización Cinematográfica. Cambié el proyecto, me inscribí en los cursos definitivamente la semana pasada, y desde ahora, a preparar el viaje de verdad. Consulado, visados, pasaportes, ropa de verano… para el país que me recibirá de enero a mayo!!

Rio de Bambú

Río de Bambú

¡¡Espero que las clases de salsa sirvan para algo!!

Así que, ya saben, les espero en Cuba…

Dí que es posible…





“Hizo lo que dijo, y dijo lo que pensó…”

13 09 2008
Che de Sta Clara

Che de Sta Clara

“Creemos, y después de este viaje más firmemente que antes, que la división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias es completamente ficticia. Constituimos una sola raza mestiza, que desde México hasta el estrecho de Magallanes presenta notables similitudes etnográficas. Por eso, tratando de quitarme toda carga de provincialismo exiguo, brindo por Perú y por América Unida”.

Con estas palabras, Ernesto Guevara se definía a sí mismo como uno de los primeros ciudadanos Americanos. En el verdadero sentido de la palabra, no el ambiguo al que acostumbramos utilizar. Americano, por el pueblo de América… Oprimido desde que los españoles y portugueses, y poco después ingleses, llegaran y lo transformaran en su imperio. Ríos de sangre y epidemias empañan nuestra historia como colonizadores de este continente. Y no sólo en el pasado, sino ahora también. Un baile de marionetas entre democracias y dictaduras, fusiles y corrupción subversiva de la CIA para manejar a su antojo a toda la población en desigualdad de condiciones y las grandes materias primas que aún existen en América Latina.

El Che Guevara conoció todo esto de primera mano. Ernesto es el símbolo de que por la justicia hay que combatir, tal y como los injustos se apoderaron del poder y la hicieron desaparecer a su propio interés. Es el símbolo de dar todo… la vida en cuerpo y alma por un ideal. Y no un ideal cualquiera, sino el que le corría por las venas, el que la experiencia le había brindado la oportunidad de conocer y descubrir, a su vez, que esa es una de las principales verdades, lo que más afecte a la gente es lo más importante. Por tanto, después de viajarse América, decidió que daría su vida por dejar las cosas un poco claras en el panorama internacional.

Algo que realmente se ha desarrollado en mí es la sensación de lo masivo en contraposición con lo personal; soy el mismo solitario que era, buscando mi camino sin ayuda personal, pero ahora poseo el sentido de mi deber histórico. No tengo hogar ni mujer ni hijos ni padres ni hermanos ni hermanas, mis amigos son mis amigos en tanto piensen políticamente como yo y sin embargo estoy contento, siento algo en la vida, no solo una poderosa fuerza interior, que siempre sentí, sino también el poder de inyectarla a los demás y el sentido absolutamente fatalista de mi misión que me despoja del miedo.

Famosa foto de Korda.

Famosa foto de Korda.

 

Y lo hizo, fue fiel a sí mismo. En una férrea puntualidad de principios. Como médico, siempre los enfermos fueron los primeros, aunque fueran del bando enemigo. Contra los imperialistas que tanto daño causaban y que representan el egoísmo más superlativo, mano dura. Violencia, revolución y guerrilla para obtener la justidia, pues esa es la conclusión a la que llegó él pero siempre hay que tener en cuenta su manera de pensar e inteligencia, sus principios básicos, su sensibilidad y su idealismo. Su forma de transmitir. Su valor… porque no hay persona más entera, desde mi punto de vista, que la que recoja estas cualidades.

 

Eduardo Galeano: “En el fondo, el Che cometió un pecado imperdonable. Un pecado que no se perdona. Hizo lo que dijo, y dijo lo que pensó. Imperdonable. En América Latina, no sé cómo será en otros países del mundo, pero en América Latina la palabra y el acto no se encuentran nunca. A veces se cruzan, de casualidad, y no se saludan porque no se reconocen”.

 





Su nombre y apellido son…

7 09 2008

 

Carta de despedida del Che. Sta Clara.
Carta de despedida del Che. Sta Clara.

Fidel:
Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.
Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.
Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.
Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.
Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.
He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.
Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.
Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.
Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos… y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo donde quiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.


Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo.  Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.
Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas. Hasta la victoria siempre, Patria o Muerte
Te abraza con todo fervor revolucionario,

Che.

 

Una mezcla de sentimientos inconexos se apoderaron de mí el día que leí esta carta, allá en el 2004 en la ciudad de Santa Clara. La música de saxofones ensayando en directo envolvía esa atmósfera de preparativos para el discurso del 26 de julio. Los ojos se me inundaron de lágrimas y me quedé sin palabras durante un tiempo.

Así dejo esto aquí por ahora… Hasta siempre, Comandante.