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24 09 2010

– Escúchame bien. Ahora no nos oye nadie.

– ¿Cómo sabes eso? Ya no me siento seguro en ningún sitio. ¡Nos vigilan hasta las paredes! ¿Qué libertad tengo si soy lo que ellos me hacen ser? No tenemos escapatoria.

– No seas tan negativo. Hallaremos la manera de salir del libro.

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20 09 2010

(…)

En él nos habla de sus aventuras en el Paraíso Perdido de John Milton o sus andanzas con un tal Alonso Quijano por los campos de castilla y sus peleas a muerte con gigantes, cuyos brazos no cesaban nunca de girar estrepitosamente como aspas de molino esparciendo el mal por doquier. Historias que había vivido en las páginas de los libros que leía en la biblioteca de la vieja Lisboa de los años 30 : “un lugar -nos cuenta Saramago en este prólogo- donde el tiempo parecía haberse detenido, con estantes que cubrían las paredes desde el suelo hasta casi el techo, las mesas con sus pequeños atriles, a la espera de lectores, que nunca eran muchos […] No puedo recordar con exactitud cuánto duró esta aventura, pero lo que sé, sin sombra de duda, es que si no fuese por aquella biblioteca antigua, oscura, casi triste, yo no sería el escritor que soy. Allí comenzaron a escribirse mis libros”.

Saramago era un hombre bueno por eso y por cosas mucho más trascendentales: era bueno por su lucha a muerte contra molinos gigantescos de aspas mortíferas, por su compromiso con los más necesitados, por el anhelo y el combate sin tregua contra la ceguera, por un mundo decididamente distinto. Por eso, Saramago era bueno, era mejor, era muy bueno, pero, sobre todo, Saramago era un hombre imprescindible.

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Biblioteca Universidad Complutense

José Saramago en París





“Por eso el cine no va a desaparecer”

16 09 2010


En cuanto a películas y a estrenos, tanto el festival como el European Film Market, que se desarrolla de forma paralela y a unas cuantas calles de distancia, se está ofreciendo un amplísimo panorama del cine actual, más varias secciones especiales que hacen repaso de la rica historia de seis décadas de la muestra. Es toda una oportunidad poder ver a  grandes clásicos del cine en la pantalla grande.

Pero una de las originalidades que hacen característico este festival, sin lugar a dudas, es el Talent Campus. Lugar de encuentro entre profesionales y aprendices.

Puppets, pencils and pixels.

Esta excepcional Master Class expuso tres puntos de vista diferentes sobre el mundo de la animación. Los ponentes Merlin Crossingham de Aardnan Studios – creador de Wallace & Gromit- , Mait Laas de NUKU Studios de Estonia y Anita Killi como animadora independiente nos mostraron sus técnicas y destrezas utilizadas en sus películas ‘hechas a mano’. Una manera de sentir el cine de una manera palpable, aunque finalmente vaya a quedar relegado al otro lado de la pantalla. Pero el trabajo es tan grande que incluso llega a haber quince personas colaborando en la creación de un solo personaje. Pasión es lo que resaltaron, como ingrediente esencial para crear una película de animación. Pues todo lo que entra en juego a la hora de crear una película como estas es esto, la pasión sin más. Muchas veces contrarrestada por los principios de las productoras y malditos los negocios; en pensar qué es lo que querrá el público para así vender más. Merlin Crossingham nos contaba que en este mundo en el que vivimos en estos momentos hace falta una pequeña balanza entre el ‘business’ y el arte.

Se debatieron varios temas sobre el cine actual, como que ahora se tiende al nuevo formato de películas válidas para niños y adultos. Pixar es la empresa más importante en este aspecto, cuya sofisticación la hace diferenciarse de las demás. Pero, nos preguntamos, ¿es bueno mezclar audiencias? ¿Hacia dónde va el cine de animación? ¿Dónde queda el lugar de los niños? Pues casi todos los largometrajes son para adultos, las películas fantásticas también son para adultos. Cada vez hay menos productos para niños. Tenemos una franja de audiencias desprovistas de historias, del cine que les haga volar la imaginación…

Por otro lado, en pleno auge de la globalización y la tendencia al individualismo del ser humano, se olvida que las películas se hacen para ser proyectadas en pantalla grande. Para que sea una experiencia colectiva y no individual a través de los ordenadores y los nuevos media. El cine como experiencia, donde el espectador se envuelve en la historia ya desde que se apagan las luces lentamente, vibra la música y nos sumergimos lo que sucede. Se plantea mucho la pregunta de si es posible que el cine desaparezca. Ante la conglomeración de las salas en los multicines, la desaparición de los grandes cines y teatros… pero en cada época el ser humano necesita una serie de cosas. Cambiará tarde o temprano, se volverá al placer del cine como experiencia colectiva, como fue ideado en un principio. ‘Por eso el cine no va a desaparecer’.

Wallace&Gromit

Wallace&Gromit

Este tipo de cine ‘hecho a mano’ es todo un reto para el cineasta que se enfrenta a esta bella tarea. Pues el proceso de creación de una película de este tipo es harto complicado. Es tan importante el guión, que la productora dé el visto bueno o las llamadas ‘Green Lights’, como elegir un buen material para los personajes, dadles vida a través de la creatividad. Y las productoras se enfrentan al trabajo duro de muchos años.

Merling Crossingham nos contó su experiencia con ‘Chicken Run’: ‘Un año de preproducción aproximadamente, y dos años más de rodaje. La animación es un reto para conseguir que el público crea que el personaje es alguien independiente. Crear vida desde lo inanimado. El personaje de Gromit se presenta físicamente, no tiene ni voz. Por eso hay que otorgarle de todas las características posibles, para que ese gran rasgo distintivo que es la voz quede en un segundo plano. Me fijé en Buster Keaton para crearle’.





Un devenir reactivo

11 09 2010

“Moi, Hassan, fils de Mohamed le peseur, moi, Jean- Léon de Médicis, circoncis de la main d’un barbier et baptisé de la main d’un pape, on me nomme aujourd’hui l’Africain, mais d’Afrique ne suis, ni d’Europe, ni d’Arabie. On m’appelle aussi le Grenadin, le Fassi, le Zayyati, mais je ne viens d’aucun pays, d’aucune cité, d’aucune tribu. Je suis fils de la route, ma patrie est caravane, et ma vie la plus inattendue des traversées“.

Para los que vamos y venimos, que al final no estamos, queriendo estar en todas partes…

así comienza esta bonita historia de Amin Maalouf, Léon l’Africain.

desierto