La Isla Bonita

23 08 2008
De vuelta de Marcos y Cordero por los Tilos

De vuelta de Marcos y Cordero por los Tilos

Verde… verde por todas partes… oscuros, claros, sombreados, amplios, húmedos… arriba, abajo… Helechos gigantescos, tilos y laurisilvas que marean por su altura… y al cerrar los ojos el color que permanece es más intenso aún. No sé a qué huele… casi a todo a la vez!! Pero sabe a libertad. Es el bosque húmedo de los Tilos, al noroeste de la isla de La Palma, reserva de la Biosfera. Jamás había visto una vegetación tan abundante.

Una de las rutas imprescindibles para sentir la isla, para saborear una pequeña aventura (misterio, intriga, emoción y desesperación a la vez) es la que llega hasta los nacientes de Marcos y Cordero. Las dos fuentes de agua más importantes de la isla entre dos de las montañas más altas. Es el tipo de camino por los que merece la pena pasar, como la vida misma, donde no importa finalmente el destino sino el trayecto.

El plan es alquilar un Jeep-taxi en Los Tilos que te sube a la misma montaña por unos caminos de tierra roja embarrada y saltando por los baches durante unos 40 minutos. Una vez en la Cabaña del Pastor, lo siguiente es seguir el canal del agua que viene de los nacientes. Un sendero estrecho al borde de la montaña, ya por encima de las nubes, y 13 túneles en total que atravesar. El uso de la linterna es imprescindible. Y esta es la parte más divertida puesto que son grutas profundas y largas, llegando a medir hasta 400 metros en la más completa oscuridad. Los últimos penetran la montaña por debajo de la cascada, agua que cae dentro de la cueva por sorpresa y que hay que sortear. Marcos y Cordero se encuentran en lo más alto del camino…

Marcos o Cordero

Marcos o Cordero

  • La bajada quizá es la más dura, es la parte más larga… pero más bella en conjunto. En la primera parte no hay sendero, el trayecto es el antiguo paso del agua hasta el mar con una depresión muy profunda entre piedras gigantes. Desde ahí hemos vuelto al Bosque de los Tilos… en lo más profundo, donde la vegetación es aún si cabe más exuberante. Consejos: hacer todo lo que yo no hice para que sea un viaje perfecto:
  • Llevar agua.
  • Llevar algo de comida.
  • Ropa de lo más comoda, y sin maquillar.
  • Calzado adecuado… (sin agujeros!!)
  • Evitar ir menstrualmente hablando.

Aún con todo eso, ha sido uno de los días que más recordaré en mi vida… y también por los tres días siguientes de no poder mover ni un músculo.

Playa de Nogales

Playa de Nogales

 

Pero La Palma es mucho más… te lleva a la Luna, a las estrellas, por la arena negra en un paseo entre las nubes. Te abraza, te piensa, te sigue… Por las calurosas playas de Tazacorte, a través de avenidas de Flamboyanes y casas coloniales de Santa Cruz de La Palma. El mar enfadado al este y un chapuzón entre peces en medio del océano en el oeste y para llegar de un sitio a otro atravesando el túnel del tiempo. Por no olvidarnos de la Caldera, ese inmenso cráter que ocupa media isla. 

Astrofisico en el Roque
Astrofísico en el Roque

Cada rincón es una sorpresa… en otra época, en la naturaleza… como sea… esto es La Palma… la isla donde el tiempo se paró… para que toda la humanidad pudiera disfrutar de algo tan puro como ese. (Al final la mítica y octava isla de las Canarias, San Borondón, es la segunda dimensión de La Palma… para aquellos que saben llegar muy dentro de ella… en ti mismo hasta donde estés dispuesto a llegar).

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Lanzarote

11 08 2008
Hervideros

Hervideros

Es impresionante lo que puede albergar una isla volcánica. Lanzarote es puro fuego, una sensación que pocos sitios del mundo pueden transmitir. Tierra marrón, piedra rojiza y negra, pueblos de cal blanca, palmeras y vegetación suficiente para dar vida. Las malas lenguas dicen que Lanzarote es lo que es gracias a la mano del artista y arquitecto César Manrique. En parte es cierto, porque sólo por él este lugar es único en el mundo. A veces es sólo necesaria la imaginación y el valor de una persona para cambiar la realidad establecida. Manrique construyó originalmente manteniendo el ecosistema, revistiendo el entorno volcánico con el agua, la vegetación autóctona, las construcciones de cal y las esculturas surrealistas. Un estilo sostenible y necesario que se había olvidado desde la arquitectura china tradicional  y árabe. Adornó la isla con sus Juguetes de Viento, los Jameos del Agua, el Jardín de Cactus o el Mirador del Río. Y evitó que la isla se destrozara por el turismo masivo que comenzó a existir a finales de los ’80. Quizá sus ideas  y los pocos intereses económicos que suponía su arte sostenible fuera lo que le costó la vida. Suposiciones aparte, uno de mis sitios favoritos, por su historia, belleza y mi experiencia allí es Lagomar, o La Cueva, en Nazaret. Un bar-pub-restaurante excavado en la roca, creado por César Manrique como jardín de la casa para Omar Sharif -Dr. Zhivago-, que desgraciadamente perdió años después en una apuesta de bridge. Y es eso exactamente lo que es, un jardín con un sinfín de recovecos donde perderse, escaleras, túneles, una piscina, palmeras y un acceso al mismo sorteando escalones sobre el agua…

 

Hervideros. Lanzarote Haría, Yaiza, Playa Blanca, Papagayo, Famara, Guatiza, Playa Honda, Parque Nacional del Timanfaya… y cada uno de los rincones… de un lugar fantástico que deja a todo el mundo encantado… será porque reune armoniosamente los cuatro elementos de la vida: la fuerza de la tierra y el poder del fuego, el aire que todo lo modela y el agua que desde casi todas partes puede observarse, en esa magnitud del Océano Atlántico.

Feist – esa B.S.O… de estas vacaciones de “apagones”, barcos, mar y carretera.