Se revisan y requisan las pensiones por incapacidad

25 04 2011


Son numerosos los casos en todas las comunidades autónomas españolas donde se revisan las ya otorgadas previamente, pensiones por incapacidad de trabajar a causa de enfermedad. Mediante razones absurdas se desampara económicamente al enfermo que por sus circunstancias no puede volver al trabajo.  La culpable, ¿la crisis?

Alba Cantón

La mejor medida para combatir la enfermedad es la positividad. De esto saben muy bien los que padecen fibromialgia. Ante un hecho irreversible como es esta enfermedad, la mejor arma: la sonrisa. La mayoría de psicólogos utilizan esta terapia con sus pacientes: la terapia del espejo. Mirarse al espejo todos los días y expresar tu mejor sonrisa. Eres tú y estás ahí; estás vivo. Y hay que disfrutarlo, porque con la fibromialgia hay días mejores pero también los hay peores. Es por eso que esta enfermedad está muchas veces manchada por otros ojos y tildada de contradictoria. Como los ojos de los gobiernos que con la excusa ahorrativa – o recaudadora – de la crisis, están revisando las pensiones por incapacidad de enfermedades como la fibromialgia, y arrebatándoselas disparatadamente. El problema es que esta enfermedad aún no está diagnosticada como invalidante. Aunque ya desde hace dos años los porcentajes de enfermos de fibromialgia que se ven obligados a dejar su trabajo ya está entre el 15% y el 50%. Aún continúan sin conocerse las causas que la provocan, por lo que detectarla en sus inicios es prácticamente imposible. Se diagnostica cuando los síntomas de la enfermedad ya son visibles, como el dolor crónico, la fatiga, los trastornos de sueño… Por tanto, es también conocida entre los pacientes como “la enfermedad invisible”. Desde el punto de vista psicológico los pacientes con fibromialgia suelen tener rasgos bastante comunes: personas que se ponen siempre al frente de los problemas, sufridoras, se compadecen mucho de los demás, aguantan mucho el estrés, demasiado responsables y no demuestran demasiado sus sentimientos.

Las pocas pensiones por incapacidad que se han conseguido hasta ahora han sido mediante sentencias judiciales. Y ahora, a pesar de todo, se revisan y requisan. Como en el caso de Ángela López de la Calle, 55 años, secretaria de la Asociación ADAFIR – Asociación de Afectados de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de la Ribera – de la Comunidad Valenciana, “Otra vez a revisión, a realizar papeles que luego ni si quiera miran. Y te dicen simplemente que estás bien para trabajar alegando en los informes, en mi caso, que tengo buen aspecto, discurso adecuado y que estoy tranquila. ¿En eso se basan para decirme que puedo trabajar? Además, omiten todo lo que los médicos me ponen en sus informes. Ahora otra vez a juicio. Es una injusticia, porque con esto baja la salud, baja la economía, ya no sólo por el dinero de la pensión, sino por lo que comporta el llevar todo esto a juicio. (…) Los enfermos de fibromialgia siempre hemos tenido problemas con pensiones por las incapacidades en todas las comunidades. Algunos de los enfermos la consiguen después de muchas peleas judiciales, nos hacen gastar un dinero que no tenemos, puesto que nuestras economías quedan mermadas por la enfermedad”.

La opinión de varios especialistas es común en este punto: la crisis está llegando a todos los extremos, en este caso afecta a las jubilaciones. “A no ser que sean casos muy graves de incapacidad total, se están denegando las jubilaciones que ya se habían otorgado previamente. También en casos de enfermedades mentales. Está pasando en general. Como el dolor no se puede medir… Se están estableciendo criterios mucho más estrictos para contener los gastos”, palabras del psicólogo José Antonio Ortega.

¿Qué es la fibromialgia? Aún no se sabe específicamente las causas que provocan esta enfermedad, pero se caracteriza por ser un grupo de síntomas y trastornos musculoesqueléticos que provocan fatiga extrema, dolor persistente, rigidez de intensidad variable de músculos, tendones y tejido blando circundante. Aunque probablemente sea una enfermedad que exista desde siempre, fue calificada como tal por la Organización Mundial de la Salud desde el año 1992. El problema con esta enfermedad es que no aparece en pruebas o radiografías. No se tienen comprobaciones y por tanto es una cuestión bastante subjetiva, por eso cuesta que se implante en la medicina general de numerosos centros de salud y hospitales.

ADAFIR lo conforman 204 socios de Valencia y la comarca de la Ribera desde el año 2003. Siempre en la lucha. Las personas que sufren de fibromialgia son en la actualidad unos auténticos luchadores por que se reconozcan sus derechos y para que la gente conozca la realidad que les afecta. Y ADAFIR es un buen ejemplo de ello. La Comunidad Valenciana formuló un Nuevo Plan de Salud sin incluir a la fibromialgia. Los miembros de esta asociación se movilizaron y recolectaron más de diez mil firmas para poder estar incluidos en este nuevo plan. Gracias a ello, se firmó un tercer Plan de Salud donde por fin ponía la palabra fibromialgia y se apuntó el poner una atención especial a esta enfermedad. ¿Suficiente? No. Lo mismo pasó con el protocolo de salud a seguir firmado a seguir en Valencia. Tampoco contaron con las asociaciones. Así pues, ADAFIR buscó al médico que más sabe de esto, el Dr. Vicente Palop Larrea, doctor en medicina y cirugía y especialista en medicina familiar y comunitaria, el cual tras haber leído este protocolo afirmó que estaba lleno de insensateces y que les iba a preparar uno nuevo que pudieran presentar al gobierno. Se presentan en los plenos del ayuntamiento para presionar a la alcaldesa para que interceda por ellas. Han conseguido que en el hospital de Alzira – modelo y pionero, según dicen los que aprobaron el proyecto que impulsó la construcción del mismo – haya un médico intervencionista que se preocupe de los pacientes de esta enfermedad. Sólo está allí una vez a la semana. Poco a poco van dando pasos y consiguiendo objetivos.

ANAFIQ, Asociación de Niños y Afectados por Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple, asentada en Valencia, es la única asociación del mundo que se dedica por completo a la familia, incluidos los niños aunque no estén enfermos. Mamen Roca, presidenta de ANAFIQ, no comprende que desde las instituciones se tengan tan abandonados a los niños. Según Mamen, “No se investiga la situación de los menores enfermos de fibromialgia y nadie se ocupa de formar a los profesores. Existen numerosos niños con esta enfermedad que ni siquiera saben que la padecen, en muchos casos con la sociedad en su contra, ya que siempre están con dolores y entre los pequeños esto es poco común”.

Un 70% de los niños fibromiálgicos tienen TDAH, Trastorno por Síndrome de Hiperactividad o Déficit de Atención. Esto deriva, sin duda, en fracaso escolar entre otro gran número de cosas. Pérdida de memoria y de concentración. A muchos adolescentes les imposibilita ir al instituto. Desde ANAFIQ, se lucha para que se hagan más esfuerzos en la investigación con los niños, para prevenir esta enfermedad y evitar que en la adolescencia y con la edad adulta vaya a más. Actualmente está ya reconocida la importancia de la genética como factor de riesgo en esta enfermedad. “Cuesta asumirlo y exteriorizarlo. Es bueno abrirse, contarlo ya que se puede vivir con esta enfermedad y se pueden hacer muchas cosas”, nos cuenta Mamen Roca.

­­­­­­­­­­­­­­En la Seguridad Social no se cubren las necesidades de estos enfermos. Y son las asociaciones las que suplen estas carencias como pueden. En los últimos años se están realizando actividades como el taichí o pilates, hidroterapia, así como trabajo social, ayuda psicológica, etc… Como ejemplo, nos comenta la responsable de la Asociación ADAFIR, no pueden utilizar las piscinas municipales. El agua no tiene la temperatura adecuada. Otra de las reivindicaciones más importantes desde las asociaciones es la instauración de una unidad especial en cada hospital.

Los pasados 24 y 25 de marzo, la LIRE, la Liga Reumatológica Española, realizó unas conferencias en el Hotel Husa Chamartín. La Liga Reumatológica Española es una asociación constituida en 1973 a la cual pertenecen más de 100 asociaciones de todo el territorio nacional. Un total de 200 reumatólogos especialistas y 350 afectados de las distintas patologías.

En este II Congreso se trataron en distintas mesas informativas temas que afectan a las asociaciones y se habló de las aportaciones de los pacientes al Sistema Nacional de Salud, además de nuevos avances en enfermedades. Aglutina todas las enfermedades reumáticas como la artrosis, la esterocleosis, espondilitis anquilosante, lupus, fibromialgia…

Hasta ahora el dolor de la fibromialgia no había podido demostrarse con las exploraciones complementarias habituales de la práctica médica, pero sí puede demostrarse en experimentación con determinadas técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética funcional que puede demostrar que es real el dolor de pacientes, ya que hasta ahora las pruebas médicas no conseguían certificar el dolor que sentían y los enfermos debían ir a los tribunales para conseguir la invalidez permanente. La resonancia magnética funcional, al igual que otras complejas técnicas de experimentación, permite en la actualidad objetivar el dolor mediante imagen. Actualmente, no hay ningún tratamiento farmacológico que sirva para “detener” la progresión de la enfermedad, y la base es la información y educación del paciente, ya que este debe llegar a entender lo que le pasa y diferenciar los síntomas de la fibromialgia de otros síntomas físicos que sí podrían tener un tratamiento específico.

Entre un 15 y un 50% de enfermos de fibromialgia tiene que dejar su trabajo por motivo de incompatibilidad con la enfermedad. El año pasado, un 67% de pacientes trabajadores activos necesitó la baja laboral, según datos del proyecto ICAF, Índice Combinado de Afectación en Pacientes con Fibromialgia, de la Sociedad Española de Reumatología, y alrededor del 12% de los pacientes tiene una incapacidad laboral permanente.

Según EPISER, Prevalencia de Enfermedades Reumáticas en la Población Española, en nuestro país hay aproximadamente un millón de afectados por esta enfermedad, es decir, un 2’3% de la población. Lo que supone casi un millón de afectados.  La incidencia más elevada se refleja en las mujeres cuyo rango de edad oscila entre los 40 y 50 años.

Ante tantas carencias, ¿qué reivindican las asociaciones de este país?

-          Respeto: es muy frecuente entre los médicos el desconocimiento generalizado de estas enfermedades. Por tanto, ningunean el dolor del paciente.

-          Atención multidisciplinar.

-          Protocolo sanitario fijado en todas las provincias por igual.

-          Que desde los organismos públicos sanitarios  se cuente con las asociaciones desde el gobierno a la hora de tomar medidas de actuación sanitarias.

a.

A.LDLC. Pensamientos de una “fibro”.

La medicina moderna se siente incómoda ante el tema del sufrimiento y el sufrimiento hace que la medicina sienta vergüenza. La mayoría de las enfermedades crónicas causan un sufrimiento continuo que hace que la persona enferma se sienta desesperada. Él o ella no siente control ante la incertidumbre de cómo evolucionará su enfermedad. Esta persona está sufriendo ya que lo que era, está amenazado o se ha perdido. Él o ella no puede huir de la sombra invisible que le persigue cada día y cada noche… Los seres humanos pueden aguantar mucho dolor si tiene razón y sentido –como en un parto-. Pero el dolor crónico, no lo tiene. No promete luz al final del túnel. En realidad, el paciente siente que él o ella está constantemente atrapado en una existencia subterránea a la cual no llega el sol… El sufrimiento es una cuestión individual, personal, algo de la cual su presencia y envergadura sólo la puede conocer el que la sufre. Son muy pocas las escuelas de medicina que ofrecen cursos sobre temas clave como el sufrimiento, la esperanza, la desesperación, el miedo, la empatía… Muchos médicos hacen una escala con los síntomas del paciente – por ejemplo, una escala del dolor de 0 a 10-, pero raramente preguntan al paciente que hable de sus síntomas si no hay una patología estructural presente y se les dice que sus síntomas son subjetivos, es decir, que no son fiables. Aunque en las últimas décadas ya se ha avisado a los médicos que deberían tratar al paciente como un ser integral, la mayoría de los médicos siguen sin atender elementos claves para poder tratar al paciente. Se habla mucho de lo “psico-social”, pero es más una moda en vez de realmente ponerse a trabajar para comprender, empatizar y ayudar al paciente con su sufrimiento. Muchos pacientes se quejan de que el poco tiempo que tienen  con el médico está lleno de interrupciones y que los temas que realmente preocupan al paciente nunca llegan a ser hablados… Hay muchos médicos que no se ocupan de las nuevas enfermedades porque no ven una patología objetiva. Estoy hablando de un grupo de enfermedades relacionadas entre ellas como la fibromialgia, el colon irritable, el síndrome de la fatiga crónica. Es bastante seguro que tienen una patología común  de sensibilización central y por eso se les llama “síndromes de sensibilidad central” o SSC. Muchos médicos no hacen caso a pacientes con SSC diciéndoles directamente o indirectamente que sus síntomas son imaginarios (“usted no tiene nada”) y se aseguran que ese paciente no vuelva a su consulta. A menudo los médicos son maleducados con los pacientes y se limitan a decir que está deprimido – sin intención de indagar para descartar o confirmar si hay una depresión.- El paciente queda abandonado por el sistema sanitario  y sufre solo. Los pacientes aprenden a no confiar en los médicos y a verlos como ignorantes y pomposos. Otros no quieren ayudar porque no tienen la información para hacerlo… Tratar la patología estructural no cura al paciente. Hay que escuchar sin interrumpir para entender mejor los síntomas. La impaciencia, la falta de sensibilidad, el no querer escuchar, la falta de habilidades de comunicación y una actitud de “yo sé todo”, hacen que el médico tome decisiones erróneas en planes y tratamientos. Pero la arrogancia y la apatía de los médicos no se puede cambiar sin ir a la raíz del problema: las facultades de medicina tienen que cambiar. Hay que formar a los profesores en temas humanistas. Sí, necesitamos médicos que estén formados científicamente pero también que sean amables, humildes, atentos y  muestren respeto por las preocupaciones y quejas del paciente. Como dice el juramento hipocrático: “Primero no hacer daño”:





Cuento de locos y de amores

3 01 2011

Todas las tardes se sentaban en un rincón del jardín.

Él empezaba a hablar. Poco a poco, la corriente de su charla saltaba la espuenda del atinado hilván de palabras y se precipitaba por los campos floridos de la imaginación. Unas tierras las fecundaba y nacían lozanas flores y sanos arbustos y árboles que serían centenarios; otras tierras las agostaba y quedaba una decoración de alta muerte. ¡Qué importaba! Siempre era fuerza y era entusiasmo y era amor.

Al pasar de los días amoldáronse los espíritus, y Julia saboreó el encanto de Arturo y Arturo revió la antigua amante y amada. Él dijo sus ternuras y ella hizo de su corazón un estuche, guardando las joyas de aquellas ternuras.

Él dijo en cierta ocasión:

- ¿No sabes? Yo soy un rey viajero. Mi reino está muy lejano y allí no hay guerras porque no hay odios y no hay odios porque no hay hombres. Los pájaros tienen amores con las plantas, y de ellas nacen otras plantas y otros pájaros que durante la niñez son estrellas. Las estrellas juegan cuando sus padres descansan, y mientras unas corren por el cielo, las otras se bañan en las aguas de los lagos. Yo como soy el rey, soy poliforme. Unas veces soy de mármol y me escondo en la tierra de otros reinos para que los hombres me descubran y me adoren. Otras veces me hago violín y corro a vibrar en manos de un monje músico; otras veces soy libro de versos y corro a temblar en manos de mujer. Y soy lirio, y soy cisne, y soy cúpula de bronce al morir la tarde. Ahora me fingí poeta para estrecharte las manos.

(…)

Opisso

Y en otra ocasión:

- Ayer hablé con el huracán y concerté nuestra fuga. Me dijo que su hermano el viento nos llevaría por sobre estas tapias hasta mi reino. Y-no lo digas a nadie –  dejaremos aquí los cuerpos. Mi reino es el de los espíritus. Cada espíritu tiene su color; de ellos, azules, como palabras de paz, de ellos, rojos como ideas de guerrero, de ellos, áureos, como traje de rey. Los nuestros son blancos, almitas claras como el agua y que como el agua reflejarán los cielos y los campos y las caras de niño y el vuelo de las golondrinas.

De este modo fue naciendo el amor en el alma de Julia, y una tarde, como una inspiración, como un despertar, como un semblante que se soñó y que nos habla, surgió en ella el convencimiento de que sería siempre de Arturo.

Por José Francés. La ilustración Artística, 20 de enero de 1908.





Hasta que un día…

16 11 2010

El tic-tac del reloj

marca las horas

que mi vida dejó

tras de sus pasos.

Yo sé que no es igual

hoy que mañana

y que en cada minuto te la juegas.

Aprendí a ser feliz

sin darme cuenta

abriendo mi corazón a mil abrazos.

Conocí gente buena,

irrepetible

que a fuerza de querer

cambian la tierra.

Que construyen la paz

y la concordia

sin dar un paso atrás

y sin dar tregua.

No esperes que los otros

nos resuelvan

lo que está en nuestras manos

si se juntan.

El tic-tac del reloj

sigue latiendo

buscando a cada pregunta

su respuesta.

Y el reloj no parará

hasta que un día

todos los niños rían

y ninguno muera de pena.

 

Doroteo López Ordóñez

Palabras sabias envueltas de inocencia en  tan sólo ocho estrofas.





Carta al abuelo

10 11 2010

A partir de hoy voy  a transcribir algunos de los escritos de mi abuelo, Teo. Caravana de Peregrino es el título del relato poético que le dedicó a su padre, mi bisabuelo.

Caravana de Peregrino

Tú que cobraste por la idea de libertad con moneda de color de agravios y olor a cárcel.

Tú que descifraste letras de canciones que no sabías leer,

pero te sonaban bien, como suena en mi memoria esta que solías canturrear…

“Cruzando los valles mis suspiros van…

por montañas y barrancos por veredas  y caminos,

pasaba la caravana del gitano peregrino.

Cruzando los valles mis suspiros van…”

(Viejos estribillos y vivos recuerdos).

Tú que trabajaste con honradez, sudor y nervio

la tierra que te vio nacer y que desde niño pisaron tus humildes abarcas,

casi fuiste desterrado de ella por la intolerancia de algunos que se decían más cultos y mejores,

porque sabían cantar “melodías” con camisa nueva.

La tuya te la arrancaron a jirones y fuiste durante toda la vida uno de tantos descamisados.

(Pobre jilguero con alas de sueños mutiladas).

De lo que no pudieron despojarte es de tu autenticidad, de tu dignidad y de tu buen humor.

Una tarde de primavera en la que resurgieron estribillos de canciones enterradas (no olvidadas) cruzaste en un suspiro, valles, montañas, veredas y caminos.

Comenzó a amanecer sobre los rojos claveles dormidos a los pies de tu caravana peregrina.

 

Mi abuelo ve a su padre como yo le he visto a él siempre, como un pájaro encerrado en una jaula, soñando con caminos y nuevos horizontes; no para su propia devoción sensorial, sino para el bien de todos, como buen filántropo y político. Un pájaro que nunca ha dejado de cantar, y que aún hoy aunque parezca que mire lejos y que extienda sus alas para alzar el vuelo y  planear por el infinito, no deja ni por un momento de cantar lo que piensa. Como un gitano peregrino que viaja a contracorriente, siguiendo la senda de las olas del mar. Esos han sido sus sueños, por los que ha luchado durante toda su vida. Por los que no ha dejado de trabajar ni tan solo un instante de su existencia. Es por estas personas por las que el mundo cobra algo de sentido. Por las que no dejo de tener esperanza de que aún hay cordura a nuestro al rededor.

Yo no sé qué voy a hacer cuando me falte mi abuelo. No sé cómo agarrarme a él y que no se vaya sin despedirse, como hace siempre.





Mi mancha manchega, en palabras de un argentino en los años 50

25 10 2010

“A medida que el tren se adentra en la llanura el tiempo invierte sudirección, retrocede, se hace más lento. Allí una vetusta iglesia, allá una majada, más lejosun labrador. Y siempre la extensión, la distancia, el silencio. De pronto, en el horizonte, elojo descubre una silueta estrafalaria y, detrás, otra grotesca; el que va adelante enarbola unalanza, el otro azuza su asno. Hasta que después de tres horas el tren se detiene en Alcázar deSan Juan, que es como decir la Delfos manchega porque constituye un nudo ferroviario.Desciendo, piso conmovido el suelo santo de los idealistas, pregunto por el tren al que debotrasbordar para ir a Argamasilla de Alba. Y cuando me señalaron una antiquísima locomotora y un destartalado vagón confirmé que me estaba aproximando al siglo dichoso en el cual vivió Don Quijote de la Mancha. Los cuatro pasajeros que ocupan los incómodos asientos de madera hacían más notable la ilusión, pues ese viejo campesino de nariz aguileña y un solo ylargo diente ¿no parecía maese Nicolás? Y esas aldeanas vestidas de negro, parcas y graves¿no serían Ama y Sobrina? Y la colegiala carirredonda, de mejillas sonrosadas y mirada inocente ¿no era acaso la mismísima labradora que Alonso Quijano vio apenas cuatro vecesen doce años pero a quien amó “más que a la lumbre de estos ojos que ha de comer la tierra?”.El trepidante convoy avanzaba ahora por el corazón de la Mancha. El cielo sin nubes se extendía hacia el horizonte; una mujer se inclinaba junto a su vid; un flaco jamelgo arrastraba lentamente el arado. Me acordé de Azorín: “Sólo recorriendo estas llanuras,empapándose de este silencio, gozando de la austeridad de este paisaje, es como se acaba deamar del todo íntimamente, profundamente esta figura dolorosa. ¿En qué pensaba donAlonso Quijano, el Bueno, cuando iba por estos campos a horcajadas de Rocinante, dejadaslas riendas de la mano, caída la noble, la pensativa, la ensoñada cabeza sobre el pecho?¿Qué planes, qué ideales imaginaba? ¿Qué inmortales y generosas empresas ibafraguando?”. Finalmente el traqueteo cesa: estamos en Cinco Casas, la pequeña estación deArgamasilla desde donde hay que hacer todavía un kilómetro para llegar al poblado.

(…)

Argamasilla de Alba es -a pesar de alguna discrepancia- aquel lugar de la Mancha, decuyo nombre no quiso acordarse el autor del Quijote. Los indicios son precisos yconcordantes: los versos de los académicos de Argamasilla que cierran la primera parte del libro; la tradición según la cual Cervantes empezó a escribir la obra en el calabozo subterráneo conocido como la Cueva de Medrano; el caso de don Rodrigo de Pacheco, que habría inspirado el personaje de Don Quijote; la casa de Sansón Carrasco, habitada desde tiempo inmemorial por gente apellidada Carrasco; la mención que se hace en el falso Quijote de Argamasilla de Alba como patria del héroe. Por si todo eso fuera poco podríamos agregar la fisonomía y los gentilicios de los argamasillescos -Manzaneque, Quiñones, Quintanar- que parecen salidos del libro de Cervantes. ¿Qué puede extrañar, en consecuencia, que en Argamasilla se tenga al Ingenioso Hidalgo por persona de carne y hueso, un vecino que nació,vivió y murió en el pago como cualquier otro? Por eso, cuando Azorín -tal como cuenta en La ruta de Don Quijote- se atrevió a ponerlo en duda, uno de los académicos puso el grito en elcielo: “¿Sabes lo que dice el señor Azorín? Que Don Quijote no ha vivido nunca en Argamasilla”. Esa era también, en ocasión de mi visita, la convicción de los lugareños que, en su desvarío, acababan de reconstruir un molino de viento al que habían bautizado con elnombre de Pero Pérez, el cura amigo de Alonso Quijano y ejecutor del auto de fe en subiblioteca. Locura no muy distinta de la que aquejó al buen hidalgo, y además hereditaria,como lo saben los turistas que siguen recorriendo el santuario manchego y se sientan a degustar los platos de la gastronomía local: gachas, pisto y asadillo, calderetas de cordero,duelos y quebrantos, queso de auténtica oveja merina.”

 

Por la Ruta de Don Quijote, de Horacio Castillo.





Celebrando a Saramago

22 10 2010

18 de octubre. Y como cada 18 de cada mes, celebramos a Saramago. Porque aunque como una brecha a la humanidad su pérdida signifique, le celebramos como hombre, como pensador y comunicador.

El escenario del Auditorio Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid acogió a muchos de sus amigos, que vinieron para recordar sus palabras a través del nuevo libro que presenta Alfaguara, “Saramago en sus palabras”, y que recoge fragmentos de conferencias que dio José por todo el mundo, escritos o conversaciones sobre su visión del mundo: política, comunicación, derecho, filosofía, amor, la sensibilidad…

Fue un tributo emocionante, lleno de esperanza por la persona que trabajó durante toda su vida por sembrar justicia a través de palabras. Fue  un agricultor – y es que nació en el seno de una familia de agricultores- sembrando semillas de las que empiezan a brotar árboles fuertes. Y es nuestra tarea ahora seguir regando la tierra que él nos dejó preparada. Sin descanso, sin parar ni un solo día.

Uno de los amigos de José más aplaudidos en la noche del lunes fue el Juez Baltasar Garzón que reconoció estar muy orgulloso de estar allí recordando a un hombre comprometido, honesto, bueno y que siempre estuvo cuando se le necesitó y que no renunció a ninguna de sus ideas. ” (…) y decimos  aquello que pensamos con palabras. Y si las palabras se usan mal, si se tergiversan, si se pronuncian mal como ocurre  muchas veces, ¿qué pensamiento van a expresar? Eso es frustrante. No tenemos otra cosa, salvo las palabras. Somos las palabras que usamos. Nuestra vida es esto. Contrariamente a lo que se cree, nadie escribe para él. Somos personas que escribimos para entender. Lo primero que se dice al poder es NO. No un NO porque sí. Sino porque el poder debe ser vigilado permanentemente. El poder siempre tiende a abusar, a excederse. La palabra que más me gusta decir es NO. Siempre llega un momento en la vida en que hay que decir NO. El NO es la única cosa efectiva y transformadora que niega el status. Pues hay quien intenta aprovecharse de un status de autoridad. Entonces, llega el momento de decir NO. La fatalidad del NO, con nuestra propia fatalidad, está en que no hay ningún NO que no se convierta en SÍ. El NO es absorbido y tenemos que vivir  más tiempo con el SÍ.”





Construyendo

29 04 2010

Se liaron a destruir como locos. Derribaron casas antiguas, edificios estropeados por el tiempo… Su mejor opción fue barrer y empezar de cero, sin reciclar. Ahora las ciudades forman un mosaico de diferentes tipos de arquitectura, formas y colores. Décadas de grúas y obras. De casas nuevas y chalets adosados. No se aprovecharon ni los cimientos, ni las vigas, ni siquiera el diseño. Vemos en España ciudades llenas de rascacielos marrones, con toldos verdes para el verano, rejillas en las ventanas; en los pueblos casas bajas cada una a su antojo. Olvidando de dónde vienen, como queriendo olvidar.

Años de obras en las calles, de mejora en las carreteras, plazas y parques. De menos verde y más cemento. Glorietas vistosas, árboles jóvenes y poca sombra que no sea la de los balcones. Destrucción e implantación. Así es como hemos venido saliendo de un turbulento siglo XX. ¿No se dan cuenta de que el reciclaje – además de más estético -  sale a largo plazo mucho más barato?

Me gusta que París sea una metrópoli de edificios antiguos reformados. Con sus tejados de zinc y pizarra, con sus transformaciones a lo largo de los años según las necesidades del ciudadano. Estudios de menos de 15 m2 para las personas que viven solas, que son casi la mitad. Eso permite que el parisino haga más vida afuera, en la calle.  Caminos adoquinados, parques y árboles como principio esencial. Pequeños cafés ensombrecidos tras sus fachadas de colores cálidos. Brasseries y fruterías… Mucho turismo, poco queda del romántico París bohemio de hace un siglo salvo lo que cada cual quiera acordarse o intentar revivir. Al menos nos queda la esencia en cada esquina.

The Illusionist de Sylvain Chomet

Ayer visité una exposición en el centro 104, de la rue Aubervilliers en el XIXmme sobre la edificación en España en los últimos años. Cómo se ha ignorado directamente la idea del reciclaje de edificios aunque sean emblemáticos -véase algunos grandes teatros del centro de Madrid-, por la construcción y la obra nueva.  En esa exposición aparecían algunos edificios históricos que han desaparecido e ideas que unas nuevas promotoras están poniendo en marcha para ésto precisamente, no perder raíces, sino aprovecharlas.





A las 5 de la mañana… en Madrid.

16 12 2008

¿Son los medios de comunicación los verdaderos motivadores del miedo en la sociedad?

 

¿Terror creado para hacer política o crear ideologías?  El terror como método para mantener el orden en el sistema. Es lógica está opinión bien fundamentada en la experiencia. Los atentados del 11-S, como ejemplo, bien sirvieron para mantener el “stablishment” Bush durante otros siete años más, “razonar” la guerra en la que se invadió Iraq en 2003, y tener bajo control momentáneo a millones de personas. Las películas de Hollywood son el arma para mantener esa misma sensación pero en períodos de tiempo más largos. Son balas de información a largo plazo. Emitir y crear sensaciones en los telespectadores a través de las imágenes son la fuerza subversiva más potente de crear ideologías. Con esto nos explicamos los porqués y las raíces de la cultura occidental actual: los principios son básicos y cada vez son los mismos en los distintos países que se comprometen a estos protocolos de identidad. Misma forma de vestir, productos de consumo, alimentación, música… Una cultura globalizada. Intensificada por los valores sobreestimados que nos lanzan a través de películas, videoclips, videojuegos, series y programas televisivos…

En la actualidad, el fenómeno de la herramienta Internet, el más efectivo misil globalizador, nos permite interactuar a tiempo real con todo tipo de anuncios y productos que venden las multinacionales occidentales, por llamarlas de una manera banal. En definitiva, que cada vez hay menos diferencias, la convergencia y el individualismo nos engullen sin apenas poder percibirlo.

Un pequeño momento de caos lleva al orden posterior más fácilmente. El ser humano para poder sobrevivir necesita el orden, casi siempre impuesto desde fuera. El miedo “al” o “en el” caos induce a la sociedad a agruparse frente al temor de fuerzas externas: terrorismo, invasiones extranjeras, cambio climático, amenazas… Frente una población mundial cada vez más numerosa, con más herramientas para estar intelectualmente mejor preparados y con la posibilidad de forjarse una capacidad crítica, el método más efectivo de control es el miedo paralizador. Las sensaciones viscerales producidas por los medios cada vez más “sensacionales” y espectaculares llegan a todos los públicos provocando sensaciones similares. Ejemplos no nos faltan.

Los productos audiovisuales -televisión, videojuegos, cine- son un fenómeno económico y social que se acentúa con el desarrollo tecnológico de las últimas décadas. La calidad visual y las películas cargadas de efectos especiales “made in Hollywood” ocupan la mayor parte de la cartelera de los multicines. Los videojuegos se han convertido en uno de los medios más potentes en nuestra sociedad, con un 54% de consumo sólo en España. La interacción y la posibilidad de elección del consumidor en este tipo de productos son los nuevos caminos que se abren en el campo del ocio: los códigos narrativos están cambiando. Ante este cambio que estamos viviendo, la cuestión es adaptarse. Los juegos y productos más vendidos son los que menos “aburren”. En estos momentos lo que consume el público es la interacción, la creación… y no audiovisuales completamente cerrados por su autor. Por ejemplo, los documentales y otros soportes de contenido educativo se están quedando obsoletos. Apenas nadie los consume por estar estancados en un formato lineal. Ante la competencia con los juegos, en especial videojuegos de violencia que son los más consumidos o productos con contenidos poco recomendables pero muy consumidos; otros contenidos de ocio sin inyección de sensaciones espectaculares y poco educativas, deberían unirse a las nuevas formas de presentación.

 

Lo que tampoco debemos olvidar es que una de las claves para el éxito de los últimos productos de las nuevas tecnologías es la capacidad de actuación del individuo que las consume y la sensación de libertad que esto produce. Un producto enviado y codificado, lineal y sin movimiento por parte del espectador llama poco la atención hoy en día. No hay “libertad” de pensamiento, acción o movimiento. Este es otro aspecto negativo infundado en la sociedad, una libertad dentro de un determinado número de acciones predeterminadas por el “juego“. ¿Es eso la libertad? El individuo siente y piensa que sí y se conforma.

¿Cómo evitar que ciertos contenidos nos invadan? ¿Cómo evitar que la información sobre temas de terrorismo se aleje de la objetividad para que no beneficie a uno u otro? ¿Cómo poder elegir un derecho a la información digno? ¿Nos estamos encaminando a la verdadera libertad de expresión y pensamiento?

Lo único importante es desarrollar la actitud crítica frente a todo, no creerse nada a ciencia cierta y opinar según el corazón justo de cada uno. Como individuos libres en contra de la avalancha informativa que cada vez nos invade por más lados.

 Yotsuba no pega ni con cola en este post. Eso es lo que importa.





Viviendo el instante

12 11 2008

Santaolalla… en Diarios de Motocicleta y My Blueberry Nights

Relato 2

Desde mis dieciocho años de edad me da miedo la muerte.

Creo que pienso sobre ello las veinticuatro horas del día. Pasé por un momento traumático que me hizo ver que el ser humano no es invencible y que la muerte nos espera detrás de cada esquina, a cada momento y en
cualquier lugar. Supongo que esta es la típica crisis por la que pasa todo el mundo, pero sé que yo la he tenido demasiado en cuenta. Creo que no supe disfrutar de mi adolescencia, ni de mis años de
universidad plenamente, tan sólo cuando me marchaba de viaje, pues me apasiona viajar. Me encanta la sensación que te produce un lugar nuevo al llegar, cuando tienes los cinco sentidos plenamente alerta. La
visión de los nuevos edificios, de las personas que hablan en un idioma diferente y que caminan a tu alrededor… Cada una con una historia diferente en otro contexto al que estamos acostumbrados. Me
encanta desplegarme por países desconocidos, todo es nuevo y sorprendente. Dejo mis preocupaciones a un lado y me vuelvo más valiente. Observo cada detalle de lo que sucede a mi alrededor y me meto en el papel de portadora de conocimientos. Saco mi cámara de fotos e intento captar todos los momentos especiales que me sucedan. Aunque tan sólo sea el vuelo de una paloma sobre un tejado, un puesto de comida en la calle, o las diferentes tiendas que podemos encontrar en todos los países.
En definitiva, me encanta viajar. Es mi capricho y mi mayor placer. Y sé que si me gusta tanto es por esto:  dejo de preocuparme y de pensar demasiado. Si os cuento todo esto es por la historia que viene a continuación, sucedió en un viaje y tiene que ver con la muerte.

Una de mis ciudades favoritas es la capital de Francia. La enigmática París. No supe disfrutarla hasta la tercera vez que viajé hasta ella. No sé porqué, no la veía tan sorprendente como otros países del mundo,
ni se me antojaba que fuera la popular ciudad del amor… era demasiado grande para mi gusto.  No me gustan demasiado las gigantescas urbes.
Como decía, la tercera vez que fui a París esta opinión cambió totalmente. Me enamoré de la ciudad. Me sumergí en ella. Visité lugares que no había visto y la degusté desde otro punto de vista.
Supe apreciar la magia que se respira detrás de cada esquina, en cada rincón, pasaje, parque o avenida.
Un día mis amigos y yo decidimos visitar el cementerio de Père-Lachaise. Es un lugar que paradójicamente se ha convertido en uno de los más turísticos de la ciudad por el simple hecho de que allí hay gente importante enterrada. Desde Edith Piaf hasta Marcel Proust, Jim Morrison y otros muchos escritores y pintores de los dos últimos siglos. Realmente, a mí esta idea no me hacía gracia especialmente, no
le encontraba ningún motivo interesante. Había visitado dos cementerios en mis veintidós años de vida y sólo por obligación. Laidea de pasar la tarde entre tumbas e inscripciones con fechas
cerradas me producía cierto mareo. A pesar de esto, no pude negarme y
nos encaminamos hasta allí. El cementerio era enorme: calles y avenidas inmensas de lápidas,
tierra y árboles;  detrás tan sólo, de unos pequeños muros en medio de la ciudad. Daba la sensación de que al traspasar las puertas entrábamos en otro mundo. En cierto modo así lo era, pues nos internábamos en el espacio donde hay más gente de allá que de acá. Un escalofrío recorrió mi espalda. No podía echarme atrás, así que tendría que aguantar esas imágenes toda la tarde. Al fin y al cabo,debía enfrentarme a ese hecho innegable.
A mis amigos parecía divertirles la idea de buscar a gente famosa que ahora vivía en ese rincón de París. El interminable laberinto de tumbas se abría más y más hacia el interior, esculturas decimonónicas nos observaban desde su sitio al pasar y aquello no parecía llegar a su fin. El gris y el verde oscuro de los árboles nos envolvía mientras visitabamos a cantantes y pintores que mis amigos querían ver. Poco a
poco me sentía más cómoda en ese lugar. Empecé a asentar la idea de que no debería ver el cementerio como algo tenebroso y que debería tomármelo con más humor.
Fue entonces cuando nos topamos con la tumba de Oscar Wilde. El gran autor de “El retrato de Dorian Gray” y otras ingeniosas obras, estaba durmiendo junto a nosotros. Apareció de repente, como salido de la
nada. En una hilera como las demás pero por su apariencia, diferente a todas. Se alzaba a gran altura: unos dos metros de alto por tres de ancho de cemento grisaceo. Y toda ella brindaba la imagen de un hombre
alado como en estado de vuelo permanente. Nunca había visto nada igual. Como nos contó uno de mis amigos, se trataba de una famosa escultura modernista que representaba un ángel con retazos y recuerdos
a los relieves del antiguo Egipto. Con esa simple visión ya estaba maravillada. Era una imagen espectacular. Pero más grande fue mi sorpresa cuando nos acercamos un poco más y observamos que la tumba
estaba completamente llena de mensajes, escritos y formas de labios dedicados  en la propia piedra. Era una fiesta de color. Rojo por aquí, frase en azul por allá, carmín de pintalabios alrededor… distintos idiomas del mundo querían dejar su mensaje a Oscar Wilde.


Leí alguno de ellos en inglés, francés, italiano, español… ¡e incluso en chino! Todos expresaban el mismo sentimiento: amor. Admiración por las letras, el arte, la estética y especial agradecimiento por el placer que este personaje, muerto hace ciento ocho años, les había otorgado tanto tiempo después a través de la lectura de sus obras. Algunos mensajes parecían salirse de la piedra por el gran sentimiento que transmitían. Oscar Wilde seguía en el corazón de millones de personas de cualquier edad, de cualquier parte del mundo. Se respiraba magia en aquel lugar del cementerio. Daba igual que no fuera un escritor contemporáneo, sus letras y sus ideas perduraban calentando el corazón de sus lectores. Sentí que mi cuerpo emanaba eternidad en ese momento. Perseguido y torturado física y psicológicamente durante
su vida por su manera tan distinta de pensar, por sus elocuentes maneras de vestir y por algunas de sus costumbres, allí se erguía, representando amor a la vida desde la muerte. Amor a las ideas, al
mundo, a las personas, a la escritura. Turistas de todo el mundo se presentaban allí para dejarle un hueco de su pensamiento y para compartir sus labios con él.

Nunca la muerte me había hecho sentir tan viva.

Como él decía: “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y
de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”.

 





La mariposa y el mar

27 10 2008

Texto 1.- A la caza de ideas. Curso Escritura Creativa. 

Caos. Desde que la mariposa se posó en el mar. Nadie se imagina lo que
puede desencadenar una acción nimia, a veces las consecuencias pueden
ser terriblemente grandes. Como sucedió aquél día, cuando la mariposa
vio el mar por primera vez. De todos es conocido que las mariposas no
pueden vivir en el mar, puesto que con la marea, la presión  y los
fuertes vientos pueden verse arrastradas océano adentro y no poder
volver jamás.

Un día cualquiera, al norte de la isla de La Palma, una curiosa
mariposa batió sus alas guiada por una fuerza intangible, y directa y
veloz se dirigió hacia aquél lugar por el que parecía destinada a
viajar.
Aunque las mariposas batan sus alas de una manera asombrosamente
rápida, tardó más de lo esperado en llegar a su destino. Lo que
encontró allí no era nada parecido a lo que había visto antes en su
bosque de los Tilos, ese hábitat verde, salvaje y natural donde vivía
con otras mariposas.

La inmensidad se extendía ante ella, y sólo para ella. El azul mar se
mecía creando olas plácidas y tranquilas. Se acercó a él hipnotizada
por tanta belleza y color, pues el campo de flores de aquella playa
bailaba junto a ella de una manera armoniosa. Aunque los movimientos
eran lentos y apacibles entre estos dos seres, ambos portadores de
magnitud y fuerza, para la mariposa era un trabajo físico demasiado
duro y cansado para su pequeño cuerpo. La corriente marina la
embriagaba cada vez más y no pudo percibir que ya estaba muy alejada
de la playa. El baile que el mar y la mariposa practicaban en conjunto
era tan reconfortante y cansado a la vez creando una belleza tan pura
y distinta a lo que había vivido anteriormente en su bosque, que dejó
de sentirse un individuo para inmiscuirse en el todo. Sentía que había
salido de su cuerpo para compartir con el mundo lo que tenía a su
alrededor.

Como algunos cuentos y teorías físicas cuentan, las mariposas tienen
algo mágico. Según un proverbio chino “el aleteo de las alas de una
mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Desprenden de sus
alas un halo de misticismo y sublime belleza; una fuerza que puede dar
la vuelta al mundo y desencadenar un huracán. Todas nuestras acciones
tienen una consecuencia y un pequeño cambio puede tener grandes
resultados.

Las profundas aguas llamaban a la mariposa que cada vez se sentía más
atraída por su fondo. Ese azul brillante que bailaba con ella la
llamaba para que sus alas tocaran su indescriptible tacto. Sabía que
con eso se acercaba el fin, un salto hacia lo desconocido siempre es
arriesgado, pero no pudo detenerse y se zambulló.

Las acciones, entonces, se sucedieron unas detrás de otras, sin previo
aviso y a gran velocidad. Negros nubarrones se cernieron sobre el
ecuador del globo. La mayor tormenta que se ha producido jamás inundó
la zona más caliente del planeta, el Desierto del Sáhara. Desde
entonces, cíclicamente llueve en África, especialmente en esa zona,
volviendo a traer la vegetación que se comió el desierto. El
continente olvidado y torturado al fin pudo ser autosuficiente.
Millones de personas tuvieron un lugar fértil para vivir que no les
fue arrebatado, y que cuidaron natural y sosteniblemente, la misma
manera que el ser humano trataba a la Tierra al principio de los
tiempos.








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