¿Cómo hablar de una ciudad que se ama? Sólo cinco letras para designar a una de las ciudades más bellas del mundo, la ciudad de los decorados de película, la ciudad – museo, la ciudad de las revoluciones y las barricadas. (…) Una ciudad donde han vivido cuantos pintores y escritores habitan el planeta, famosos o no. Desde Wilde a Joyce, desde Fujita a Zadkine todos han recorrido sus calles, han frecuentado sus bares y sus hoteles para colmarse de su alma invisible – escondida en sus intersticios-.
(…) París es tanto una ciudad de la memoria como de lo efímero. En sus monumentos han quedado grabadas las huellas de la historia y los siglos pueden contarse a cielo abierto, en tanto que una multitud de visitantes se afana ante sus escaparates rebosantes de sabores y perfumes, lencería y libros repujados en cuero.
¿Cómo hablar sobre tanto? Como siempre, me escondo en las citas para darme el empujón.
“Some people call me the Don Quixote of the Latin Quarter because my head is so far up in the clouds that I can imagine all uf us are angels in paradise. And instead of being a bonafide bookseller I am more like a frustrated heroine, a girl called Nastasia Filipovna. One hundreed years ago my bookstore was a wine shop hidden from the Seine by an annex of the Hotel Dieu Hospital which has since been demolished and replaced by a garden. And novelist store has rooms like chapters in a novel. And the fact is Tolstoi and Doestoievski are more real to me than my next door neighbours, and even stranger is the fact that even before I was born Dostoievsky wrote the store of my life in a book callerd “The Idiot” and ever since reading it I have been searching for the further back in the year 1600. Our whole building was a monastery called La Maison Du Mustier. In medieval times each monastery had a frere lampier whose duty was to light the lamps at nichtfall. I have been doing this for fifty years now it is my daughter’s turn”.
Con esta breve introducción – un pequeño relato que luce la famosa librería a sus puertas – comienzo mis andaduras literarias en París. Porque expresa lo que significa pertenecer a este mundo sin ser parte de él, en parte. Y el amor por el París en exceso.
“Abel, el bailarín, figura de Broadway, rey absoluto de los maricones de Nueva York, ha sido asesinado. Señora ama de casa, ¿le gustaría ganar diez mil dólares con sólo abrir un paquete? Compre estas mazorcas de maíz híbrido y el mundo será suyo. En efecto, el cadáver del divo de la danza fue levantado por los guardias cuando palpitaba todavía en el andén de la estación de suburbano. El asesino ha huido en el mismo vagón del que se apeó para ejecutar el crimen en una acción fugaz, luminosa. Se llama Caín. Elegir un buen tabaco es importante para disfrutar. Royal Crown. Bajo en nicotina y alquitrán, con todo el sabor auténticamente inglés. Y ahora escuchen la vieja melodía… “
Manuel Vicent
Publicidad y noticias en los medios de comunicación = Información.
“Hace pocos años, si se le ocurría a usted hacer un viaje, empresa que se acometía entonces sólo por motivos muy poderosos, era forzoso recorrer todo Madrid, preguntando de posada en posada por medios de transporte. (…).
En los coches viajaban sólo los poderosos; las galeras eran el carruaje de la clase acomodada; viajaban en ellas los empleados que iban a tomar posesión de su destino, los corregidores que mudaban de vara (trasladaban su poder de un sitio a otro); los carromatos y las acémilas (mulos) estaban reservados a las mujeres de los militares, a los estudiantes, a los predicadores, cuyo convento no les proporcionaba mula propia. Las demás gentes no viajaban; y semejantes a los troncos, allí donde nacían, allí morían. Cada cual sabía que había otros pueblos que el suyo en el mundo, a fuerza de fe, pero viajar por instrucción y por curiosodad, ir a París sobretodo, eso ya suponía un hombre superior, extraordinario, osado, capaz de todo;
La marcha era una hazaña, la vuelta una solemnidad (…). A su vuelta, ¡qué de gentes le esperaban, y se apiñaban a su alrededor para cerciorarse de su había efectivamente París, de si se iba y se venía, de si era, en fin, aquel mismo el que había ido, y no su ánima la que volvía sola!
Mariano José de Larra
Qué diferentes se han vuelto los caminos del viajar. En Europa, claro, porque bien sabemos que el ser humano no fue sedentario hasta que alguien inventó la idea del orden y las raíces; la propiedad privada y los terrenos propios. Mío, mío y mío.
En agosto están todos los turistas desperdigados por el mundo. Cuanto más lejos mejor, así podemos luego fardar más a la vuelta, sobretodo en el trabajo. Si pudiéramos ver en un mapa la situación real en estos momentos de los viajeros, seguramente nos saldrían manchas enormes en unos puntos concretos. Las zonas más concurridas, donde hay algo histórico e importante que ver, pues allí vamos todos en busca del instante glorioso del verano: la foto que defina mis vacaciones. Y después corriendo a buscar una botella de agua o una cervecilla.
En este mapa quizá también aparecerían manchas en otros lugares más escondidos. Aquellos con la suerte de disponer de más tiempo y lucen una bonita guía Lonely Planet pueden adentrarse más allá y ver lugares que sus ojos jamás imaginarían. Nos creemos exploradores de lo desconocido, porque soy yo el que está ahí y todo lo que me rodea es lo diferente.
Una de mis mayores pasiones siempre ha sido este verbo del viajar, pero también uno de mis grandes odios. El turista ataviado de sus mejores galas uniformadas (deportivas, pantalones de bolsillos y camisetas de algohodón de colores, gafas de sol y palidez en el rostro) invaden las calles y los monumentos a plena luz del día. Y todos hacen exactamente lo mismo, como si fuera un ritual. Hacer lo que la guía diga. (¿Por qué nos encanta seguir a rajatabla las indicaciones u ordenanzas de un libro?). ¿Dónde está la ilusión por el libre albedrío y el no pensar en nada? ¡Estamos de vacaciones!
Todo lo que tocamos se transforma. Nuestra presencia es motivo de cambio. En las grandes ciudades no, porque gente es igual a gente. Pero hay lugares donde hace muy poco tiempo que no tenían invasores que les robaran momentos e imagenes. Lo hacen sin compasión y egoistamente. Sin preguntar si pueden tomar esa foto. Imaginad que gente más poderosa que tú va hasta tu casa para robarte la intimidad y no puedes hacer nada. Que todas las marcas y productos que llevan encima van haciéndote tener un poquito más de inseguridad y tener más necesidades. Y no quieren ir allí para hablar contigo y compartir, no, si acaso te cuentan lo bien que se está en casa con todo limpio y colocado y todos los lujos que nos podemos dar. Nos tomamos un trago y vuelta al hotel a espanzurrarnos.
Con esto no quiero decir que el turismo sea algo negativo. Todos deberíamos viajar a donde deseemos; porque todo es positivo: cambio de aires, lugares fantásticos que ni imaginábamos, compartir con otras culturas, aprender y salir de nuestra rutina. Viajar es el mayor placer. Pero odio que esto sea uno de los mayores mercados que existen. Que existan tantas desigualdades al viajar. Que unos puedan bañarse en playas que los locales no puedan ni mirar. Que vayamos en manada. Que los poderosos enseñen con saña sus pertenencias y miren al otro con desprecio. Que vayan prodigando el inglés aunque mal hablado y no se esfuercen por mezclarse en la tierra a la que van. Por comprender o empatizar. Que haya gente que genere molestia más que lazos.
¡Que el turismo deje de ser la bandera del capitalismo!
“Apenas te miro un instante, y ya no puedo pronunciar palabra. Al momento mi lengua se seca y un fuego sutil recorre mi cuerpo, no puedo ver con mis ojos, me zumban los oídos, y un sudor frío me invade y toda yo me estremezco; más pálida estoy que la yerba, y siento que me falta poco para morir…”
Siempre admiré este verso de Safo, la poetisa de Lesbos. Creo que pertenecía al tema 10 del gran libro rojo de griego. La imagen de una joven sentada de espaldas junto a una vasija lo acompañaban.
Safo
Ya había olvidado a qué sabían las que quizá son las palabras más bonitas que sobre pasión se han escrito. Hasta que volví a toparme con ellas leyendo en la verde terraza de la casa en la calle 11 de La Habana.
No sé si Safo sabía que a veces… podemos deshacernos en moléculas.
Hace una semana terminé de leer “Soldados de Salamina”
y quería compartir estas reflexiones acerca de la figura del “héroe”.
-¿Qué es un héroe?
- Alguien que se cree un héroe y acierta. O alguien que tiene el coraje y el instinto de la virtud, y por eso no se equivoca nunca, o por lo menos no se equivoca en el único momento en que importa no equivocarse, y por lo tanto no puede no ser un héroe. O quien entiende, como Allende, que el héroe no es el que mata, sino el que no mata o se deja matar.
- Dice John Le Carré que hay que tener temple de héroe para ser una persona decente.
- Sí, pero una persona decente no es lo mismo que un héroe. Personas decentes hay muchas: son las que saben decir que no a tiempo; héroes, en cambio, hay muy pocos.
En realidad, yo creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza ya lo que no puede escapar. Además, se puede ser una persona decente durante toda una vida, pero no se puede ser sublime sin interrupción, y por eso el héroe sólo lo es expcepccionalmente, en un momento, o, a lo sumo, en una temporada de locura o inspiración. Ahí está Allende, hablando por Radio Magallanes, tumbado en el suelo en un rincón de la Moneda, con una metralleta en una mano y el micrófono en la otra, hablando como si estuviera borracho o como si ya estuviera muerto, sin saber muy bien lo que dice y diciendo las palabras más limpias y más nobles que he escuchado nunca”.
Héroes lo podemos ser todos. Hay que tener esa energía acumulada después de las distintas experiencias que te lleven a ese punto
A nuestro alrededor tenemos a más héroes y caballeros andantes de los que pensamos. Sólo hay que abrir un poco el corazón y escuchar.
La Habana. Esa ciudad perdida en el tiempo. Donde hay un paréntesis, todo se para, todo fluye… hay color, Cuba te atrapa… te desea. Te abraza por todas partes. Aquí todo es tranquilo. Fuera convencionalismos. Ni pasos de peatones, ni coches a gran velocidad (no pueden… las reliquias avanzan a paso lento pero firme, de todos los colores y tamaños.. Cadillacs, Chevrolets…).
Si te fundes todo cambia. No desesperes, La Habana es así. Ni más ni menos, ni poco ni mucho. Bueno, poco de mucho sí que hay, pero también tiene tanto de nada, pero de la nada de allí… que llena. Fluye mucha energía. En esa esquina de 23 con L, ese cajón de aire, que sube desde el malecón… todos los colores se funden aquí en una mezcla exquisita y perfecta. Aquí todo se integra. Qué bolá?
Esta es La Habana. Se debe venir para vivirla, porque ay…. yo no sé aún cómo describirla. No puedo.
Y nos hemos sorprendido con la crisis mundial este 2008… ¡si los chinos ya lo vaticinaron hace mucho! Ha sido el año de la Rata, de ajustarse los bolsillos tras el año del derrochador Cerdo. No hay que darle más vueltas. Después del derroche financiero, inmobiliario y de las hipotecas a 50 años luz… el capitalismo de la clase obrera no da para más. Los de siempre no lo habrán pasado tan mal, pero el mercado y los pilares de los que hablaba Marx tiemblan. Al final va a tener razón y todo. Este sistema se caerá por su propio peso. Pero, tranquilos, no se alarmen, que el año 2009 es el del Buey y esto significa prosperidad después del trabajo y el esfuerzo de la escasez ratonil. Vaya…
Huelva
Este es en resumen lo más sonado del 2008. La palabrita más utilizada por los ciudadanos, entre el morbo y su real estado económico: la crisis. Es lo que tienen los medios de comunicación, consiguen convertir cuestiones simples como tema irrevocable de cada corta conversación de todo un país. “¿Qué tal, cómo estás? Ah, ¿y la crisis? ¿Cómo la llevas?”.
Otras cosas de 2008… En enero, mientras yo cantaba los Beatles en Karaokes de Madrid, Kenia sufría uno de sus peores momentos a causa del fraude electoral, y el Rally Dakar por fin era cancelado. Ya era hora. Ya estaba bien de contaminar por contaminar y de invadir por deporte.
Mientras tanto, ya por febrero, Fidel Castro depositaba su cargo de comandante en jefe a su hermano Raúl; desde Associated Press ya nos hacían comer con Obama, Hillary Clinton y MacCain cada día; yo lloraba de rabia en Auschwitz en mi visita a Polonia; y Kosovo se declaraba país independiente de Serbia.
En marzo, perdida en las montañas entre Portugal y Salamanca veía cómo la Ley Electoral dejaba a IU con tan sólo dos diputados y el PSOE se asentaba en el poder por otros cuatro años más. Medvedev en Rusia también ganaba las elecciones. En Asturias llovía.
Abril, un feliz ano nuevo en las Canarias. Toma. Mayo el Nargis por Myanmar, terremoto en Sichuan, y la sonda Phoenix como tanto les gustó a los de El Mundo aterrizó en Marte, mientras nosotros, los estudiantes, intentabamos terminar la carrera. Nadie se preocupaba por Bolognia aún, y eso que hacía ya un par de años que estaba todo dicho.
Puente de Eiffel
Durante el verano, se celebra la Expo en Zaragoza, acabamos la carrera y dejamos Madrid, se liberan a 14 rehenes de las FARC, entre ellos a Ingrid Betancourt; Osetia del Sur en conflicto y los mejores deportistas se citan en Beijing, en los Juegos Olímpicos.
Che el Argentino, España gana la Eurocopa, París, Movistar, Obama, 22 y 23, fotografías, Sputnik, sirenas y repúblicas… Rayuela. Pure café y conejo, Feist, Bach y muchos romanos.
Eiffel… Sueños encontrados y otros conseguidos. El tren sale del túnel…
Este ha sido el año 2008 del siglo XXI. No me gustan las comparaciones, y me he puesto como ejemplo. Pero la vida es así y nadie hace nada al respecto. ¿Por qué nos dejamos cegar?
Luchemos y consigamos que el 2009 sea un año mejor, más igualitario. Por mi parte, el 9 y el buey me dicen que así será.
¡Felices fechas navideñas!
Stand by me… Sin duda, la canción y el vídeo de estas navidades.
Un pasillo oscuro flanqueado por personas sentadas en asientos iguales. La puerta, adornada por el escudo de la playa y la palmera. Murmullos que suben de tono de vez en cuando, aguardando el papel. Un dichoso papel deseado por aquellos nómadas obligados de todo el mundo. Al lado, otra gran habitación, pero esta vez mucho más iluminada. Fotos de coches antiguos y playas adornan las estanterías. Es la puerta más fácil. La más aburrida, la más falsa. Lo bueno es que el ambiente es el mismo. La sonrisa, la melodía del canto hablado. La catársis de otro lugar dentro de ese edificio de una calle gris y tempestuosa de Madrid.
… Dos, Tres… cha cha chá…
Por otro lado, una sala a oscuras. Sillas y mesas; teteras y tazas sobre ellas. Una pantalla al fondo. Ella no sabe que está siendo observada por dos espectadores situados detrás. Su suave pelo se desliza por una fuerza etérea detrás de la silla, ondeando el mar. Parece movido por la música que sale de sus dedos cada vez que da un concierto. De sus dedos y del mástil del ingravitto violín.
Kunming.La ciudad de la eterna primavera
Una noche antes… El vestido rojo aullaba a través de las vertiginosas notas dedicadas a la luna. El piano en el casino. El público y los otros espectadores que deberían estar allí y no lo hicieron.
Otro día… una situación parecida tomó forma en las profundidades de una antigua bodega. Entre tinajas, un cantautor personal y personificado, se dirigía a su pequeño público. Guitarra, armónica, canciones de antes, de él… Sueña con ir al Woodstock del ‘69… y de ahí al paisaje blanco desde las pequeñas gotas que inician esta bella sensación.
Esos días mezclados con las historias que entran cada día por la puerta, las caras, los problemas, las necesidades… las voces, las miradas y las maneras frente al desconocido.
Estos… son los días previos a Cuba. En mi corto pero frío invierno entre la Mancha y Madrid.
Regreso al lugar donde quedan los sueños. Una isla a la que echo de menos desde el primer instante en que despegó el avión y el pequeño aeropuerto de José Martí quedó abajo en pequeñito desde las alturas. Añoro su bienvenida, ese calor pegajoso que te atrapa desde las pasarelas del avión; suspirar en el Malecón, de día y de noche; pasear por las avenidas de casas coloniales con sabor a salsa y que suene a ron. Revolución y utopía.
Pudong. Shanghai
Y sueño. Cada noche sueño con volver a la plaza de la Revolución de Santa Clara, observar el yunque de Baracoa, volver a las librerías de Guantánamo o la plaza Céspedes de Santiago de Cuba… A levantar el puño y sentirme libre.
Bueno, pues después de cuatro años y medio, puedo decir que vuelvo. Dentro de tan solo dos meses, esta nómada eterna, vuelve a hacer las maletas y pone rumbo al Caribe.
¿Quién me iba a decir a mí, en aquel pequeño cineforum de las afueras de La Habana, cuando me hablaron por primera vez de la Escuela de Cine de San Antonio de Baños, que yo algún día estudiaría allí? Nos comentaron, en una de nuestras múltiples visitas institucionales con la ONG SodePaz, que ese corto que estabamos viendo lo habían rodado allí, en la que es la segunda mejor escuela de cine del mundo. Nos sorprendió gratamente… ¿es que eso no está reconocido?
Con el tiempo te das cuenta que no, que Cuba nunca será un buen ejemplo de nada más allá de sus fronteras. Pero para mí, siempre fue un horizonte. Estudiaba primer curso de periodismo, y siempre había querido sentirme libre dentro de mi profesión, creando, mediante documentales y reportajes audiovisuales.
Yangshuo
A principios de este año decidí participar en el Certamen de Jóvenes Artistas de Castilla La Mancha, y presenté algunas fotos sobre China que había hecho durante mi viaje en el verano de 2006. (Adjuntadas en este post). Al participar, tenía la posibilidad de presentar un proyecto de formación artística que si les parecía oportuno, me becarían. Con pocas esperanzas, ciertamente, presenté mis fotos y mi proyecto para poder estudiar en la EICTV.
Por cuestiones que ahora no importan, no pude presentarme a las pruebas para estudiar el curso completo. Aún así, me becaron el proyecto pocos meses después, y fue entonces cuando comenzó mi aventura cubana.
Desde junio sé que me aceptaron para estudiar dos cursos de dos meses para febrero del 2009: Realización de Documentales y Realización Cinematográfica. Cambié el proyecto, me inscribí en los cursos definitivamente la semana pasada, y desde ahora, a preparar el viaje de verdad. Consulado, visados, pasaportes, ropa de verano… para el país que me recibirá de enero a mayo!!
Río de Bambú
¡¡Espero que las clases de salsa sirvan para algo!!